viernes, 1 de noviembre de 2013

MECANISMOS CELULARES DE LA HIPERTROFIA

Como ya sabrá todo aquel que lleve tiempo entrenando e informándose sobre el tema, la hipertrofia muscular es limitada durante las primeras semanas. Las ganancias en fuerza que puede haber son debidas principalmente a adaptaciones de nuestro  Sitema Nervioso. Despues de unas cuantas semanas, la hipertrofia sí llega a ser evidente, y más en el tren superior que en el inferior. También sabemos que ambas fibras (tipo I y tipo II) se hipertrofian, pero que las de tipo II lo hacen en mayor medida. Ciertos factores tales como la edad, genética o género limitan el crecimiento muscular. También observamos que hay multitud de técnicas y entrenamientos especializados en conseguir esta y que todas buscan lo mismo, maximizar los mecanismos de los que depende el crecimiento muscular. Pues bien, ¿Cuales son?
 
Aunque no están muy claros y podríamos escribir libros enteros sobre esto (yo aún ando intentando entenderlos claramente),  se ha sugerido que depende de mecanismos químicos y mecánicos que estimulan señales dentro de la célula que implica una compleja interacción de hormonas, factores de crecimiento y mioquinas entre otros. Estos actúan sobre diversas vías que ponen en marcha una serie de procesos que acaban con la síntesis de proteínas.  Si queréis profundizar no olvideís leer el siguiente artículo de alguien que sabe mucho de esto: 
Schoenfeld. B (2010). The mechanisms of muscle hypertrophy and their application to resistance training. Journal strenght and conditioning research. 24, (10): 2857-72
Tres factores son claves en el entrenamiento para que se activen todos estos mecanismos.
1. Tensión mecánica
2. Daño muscular
3. Estrés metabólico
Dependiendo del entrenamiento estos tres factores podrían trabajar de forma conjunta para producir un efecto masivo. La tensión mecánica es probablemente el factor dominante. Esta depende de la intensidad (%RM) y del tiempo bajo tensión (TUT). Una buena combinación de estas puede maximizar el reclutamiento de unidades (UM) motoras y la frecuencia, provocando la fatiga de un amplio espectro de UM y por lo tanto una mayor respuesta hipertrófica. Es decir, activamos más fibras y provocamos más fatiga en ellas.
El daño muscular causado por el entrenamiento también es importante. Este empieza con una respuesta antiinflamatoria que envuelve neutrófilos, macrófagos y linfocitos. En definitiva, comienza una respuesta inmune (de defensa).  Esto permite la producción de mioquinas, que son proteínas encargadas de la comunicación celular que funcionan como hormonas. Si quieres saber más visita: 
http://jlchicharro.blogspot.com.es/2013/07/mioquinas-y-comunicacion-musculo-organos.html 
Se cree que estas activan varios factores de crecimiento (agentes que promueven la proliferación y desarrollo de las células), en concreto aquellos que regulan la proliferación y diferenciación de células satélite. El factor de crecimiento mecánico (MGF), una variante del factor de crecimiento isulínico tipo 1 (IGF-1) que se expresa a nivel local en las fibras musculares, parece ser particularmente sensibles al daño muscular y por lo tanto puede ser directamente responsable de la aumento de la actividad de células satélite que se produce con el microtrauma.
Por último, el que induce estrés metabólico también puede actuar como un estímulo hipertrófico potente. El estrés metabólico aparece en aquellos ejercicios anaeróbicos que resultan en una gran acumulación de residuos metabólicos, tales como lactato, hidrogeniones y fosfatos inorgánicos. Se cree que este medio ácido facilita el desarrollo de un medio anabólico. Algunos investigadores han especulado que el pH bajo se asociada con el ejercicio anaeróbico puede ser un buen estímulo hipertrófico debido a la estimulación nerviosa simpática (encargado de activarnos) y el incremento de la degradación de la fibra. 
Schoenfeld, B. (2011). The use of specialized training tecniques to maximize muscle hypertrophy. Strength and conditioning journal. 33, (4). 60-64.


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