miércoles, 13 de enero de 2016

ELÍPTICA. ¿ES SIEMPRE LA OPCIÓN MÁS SEGURA?

Siempre que hablamos de la máquina elíptica nos viene a la mente que es más segura puesto que reduce las fuerzas de impacto (1). No obstante, el impacto no debe ser entendido como un mecanismo de lesión, a no ser que exista una situación que lo indique. Es más, puede ser beneficioso en determinados contextos, entre ellos, el incremento de la densidad mineral ósea.

Un ejemplo de que el impacto no debe ser entendido como el único mecanismo de lesión lo hallamos en los ciclistas. Ellos también sufren un considerable número de lesiones, principalmente en las rodillas (2).

Durante el ejercicio en una elíptica, los pies están limitados por el pedal a seguir la trayectoria de esta con la posibilidad de producir cargas articulares desfavorables (1)

¿Qué queremos decir con todo esto? Aunque parecido, las diferencias biomecánicas con la marcha y la carrera son muchas, y la salida de un patrón natural de movimiento puede tener consecuencias negativas, entre ellas mayor trabajo en la columna por compensación (3).

Con esto queremos remarcar la relatividad de lo que vemos y oímos a diario, y la importancia de contextualizarlo.

Y acabamos parafraseando a Gray Cook:

"Primero muévete bien, y después muévete mucho".




Referencias bibliográficas:



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