martes, 8 de marzo de 2016

LA FARÁNDULA PARA LOS ARTISTAS

Para que la investigación del deporte y el ejercicio sea reconocida como una opción creíble y seria de avance en la ciencia, ha de aceptar sus reglas. Parte de esto pasa por llamar a las cosas por su nombre y dejarnos del circo mediático que hay alrededor del fitness. Con esta tajante frase vamos a partir:

La farándula para los artistas.

Con esto no queremos herir sensibilidades ni pretendemos criticar un sector que aunque desde una visión mercantil aporta mucho a la salud de la población y genera multitud de empleos. Conseguir que miles de personas se muevan a diario es un gran logro,  pero que existan beneficios sobre la salud, no puede ser un pretexto para apuntarse un tanto y pretender equiparar el nivel de competencias en ese ámbito al de otros profesionales sanitarios.

Somos fervientes defensores de que el Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte se abra camino en la sanidad española, pero entendiendo el deporte y la actividad física desde un prisma biomédico y no simplemente lúdico. Divertirse y entrenar de forma segura es muy sano, pero para alcanzar el estatus que nos merecemos  como licenciados y entrar en ese ámbito que no solo pretendemos, sino que nos merecemos, necesitamos mucho más. Necesitamos más base, más especialización y más exigencia, pero para nada necesitamos más  habilidades coreográficas, dialécticas y comerciales.

¿Por qué os contamos todo esto? Pues a raíz de una cita de Winter el al (1), quienes nos dicen que los términos y nomenclaturas deben respetar los principios mecánicos establecidos por Newton,  es decir, que a las cosas hay que llamarlas por su nombre y con propiedad y dejarnos de confundir a la gente.

Ahora citamos a un pedazo de profesional y compañero llamado Alberto Ortegón que creemos tiene el mismo sentir que nosotros y cuyas palabras a nuestro criterio, reflejan una situación que se asemeja a la política actual, ahora que está tan de moda hablar de ella. "Viendo cómo triunfan cursos/talleres/seminarios sobre pseudo ciencias, cómo "profesionales" del ejercicio idolatran sin cuestionarse nada, cómo la población busca mentiras reconfortantes en vez de verdades incómodas, cómo damos una imagen de desacuerdo entre los profesionales del ejercicio (dentro y fuera del sector) y, para colmo, las zancadillas que veo entre nosotros en vez de ayudarnos, a veces, hace que no me guste a lo que me dedico".

Hay que acercar el ejercicio y el deporte al público general, hacerlo fácil, asequible y atractivo, en definitiva crear adherencia, pero respetando las leyes que rigen cualquier ciencia y que la hacen digna de tal mención.

Antes las parrafadas, discursos y patinazos a los que asistimos a diario, nos podemos incluir porque nos falta mucho por saber, nos planteamos muchas cosas. Errar no es malo, es necesario y parte del proceso de aprendizaje, pero no podemos llamar a las cosa como queramos o nos interese por desconocimiento, falta de consenso, o lo que es peor, por puro marketing para hacerlas más atractivas, porque eso, siendo más mordientes por no decir algo más drástico, se llama, mentir.

Nos dirán que eso no vende, que suena muy mal y que no es atractivo. Nosotros pensamos que no es atractiva la confusión del público, la falta de unanimidad y la soberbia con la que algunos predican su dogma sin base alguna. 

¿Se imaginan a un médico teniendo que vender su profesión? Pretendemos vender salud sin ni tan siquiera preocuparnos por lo básico.

Cuidado, que no criticamos la parte lúdica del fitness, es más creemos que es fundamental, al final, el objetivo prioritario es que la gente practique deporte, pero querer engancharse al carro de la salud que tan bien vende ahora, requiere mucho más que buena presencia y espectáculo. 

Esto, debería ser intolerable.



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